Google experimentó por primera vez un flujo de efectivo libre negativo debido al aumento de las inversiones en infraestructura de inteligencia artificial. La empresa registró un déficit de 5,9 mil millones de dólares en el trimestre y aumentó su gasto de capital para 2024 a 205 mil millones de dólares. El 60% de estos gastos se dirigió a servidores y el 40% a centros de datos.
Esta situación ha aumentado las preocupaciones, especialmente tras la declaración de la directora financiera de Alphabet, Ana Ashkenazi, de que los gastos seguirán aumentando hasta 2027. Bloomberg estima que esta cifra podría alcanzar los 262 mil millones de dólares en 2025. La misma tendencia se observa en empresas como Tesla, Meta, Microsoft y Amazon.
Los inversores están preocupados por el aumento de los costos de memoria necesarios para la inteligencia artificial y porque casi todas las inversiones aún no se han reflejado en la experiencia del usuario. Sin embargo, los ejecutivos de la empresa argumentan que estas inversiones se justifican por sus rendimientos a largo plazo.
