Un estudio IMBIE, realizado por investigadores de la Universidad de Northumbria y publicado en la revista Scientific Data, combinó datos de aproximadamente 27 misiones satelitales y casi 50 años de información para calcular la magnitud de la pérdida de hielo.
De esta pérdida total, el 84% proviene del derretimiento directo y el flujo de los glaciares hacia el océano, mientras que solo el 16% se debe al derretimiento en la superficie.
Este hallazgo muestra que la tendencia a largo plazo está dominada por la respuesta dinámica de las capas de hielo al océano en calentamiento.
