El rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV del Reino de Tooro falleció el 27 de agosto tras recibir tratamiento contra el cáncer en Estados Unidos. Tras la muerte de Oyo, el comité de sucesión designó al príncipe Edward Rukidi Kijanangoma, miembro de la familia de Oyo, quien fue elegido mediante un homenaje televisivo y como editor en UBC. Sin embargo, la esposa de Oyo, la princesa Ruth Nsemere Komuntale, solicitó la entronización de un varón adolescente, alegando que así lo disponía el testamento de su cuñado.

El portavoz del reino compartió un fragmento del testamento que dice: "Si en la fecha de mi muerte mi hijo biológico reconocido sobrevive, lo nombro heredero al trono del Reino de Tooro". La madre de Oyo, la reina madre Best Kemigisa Akiiki, criticó a los "miembros del clan autoelegidos" que seleccionaron al nuevo rey, a pesar de haber leído el testamento. No estaba claro si Oyo estaba casado o tenía hijos; no obstante, el primer ministro Calvin Armstrong Rwomiire Akiiki reveló en una publicación en redes sociales el 27 de agosto la existencia de un varón adolescente tras la muerte de Oyo.

El periodista nacional y miembro de la familia real Andrew Mwenda señaló en X que el municipio no pudo presentar una foto del niño y que la familia de su madre no reveló detalles sobre ella. Según la norma de Tooro, para que un hijo sea heredero del rey, la reina debe estar casada. El primer ministro indicó que el proceso de sucesión continúa en calma.