En las excavaciones realizadas en la necrópolis occidental de la antigua ciudad de Salona, en Croacia, se identificaron 16 tumbas de inhumación y 12 tumbas de cremación.

En una de estas tumbas, se encontró el esqueleto de un individuo enterrado en posición supina; acompañaban al cuerpo tres botellas de vidrio, una pequeña caja de vidrio y un unguentario, recipiente para perfume, con forma de dátil.

En otras tumbas de cremación, los restos óseos calcinados estaban depositados directamente en el suelo, y en algunas de ellas se utilizaron urnas de cerámica y una urna de piedra.