Harry Kane, de 33 años, anotó 73 goles en todas las competiciones la temporada pasada con el Bayern Múnich, marcando el año más productivo de su carrera; sin embargo, logró esto no desde la posición clásica de delantero, sino desde un rol profundo. Cuando recibió el balón, se retiró hasta su propia área de gol, lo que obligó a los defensas rivales a salir de su posición y abrió espacios para sus compañeros.

Vincent Kompany, entrenador del Bayern Múnich, señaló que el 50% de este rol se debe a los entrenamientos y el otro 50% a la instintiva capacidad de Kane para tomar decisiones en el campo.