Los investigadores, entre mayo de 2023 y septiembre de 2024, instalaron hidrófonos de bajo costo en las Islas Spermonde y detectaron más de 3.500 explosiones de bombas de pesca; lo que equivale a un promedio de 23 explosiones diarias.

Los 3.700 horas de datos de sonido registrados indican que se produjeron más de 8.400 explosiones al año y que aproximadamente 17 hectáreas de arrecife de coral podrían haber sido destruidas. El método emplea un algoritmo de código abierto que puede ejecutarse en una computadora portátil estándar y hidrófonos económicos.

Aunque estos datos cuantitativos pueden apoyar la planificación de intervenciones por parte de organizaciones de la sociedad civil y comunidades locales, la falta de monitoreo en tiempo real genera limitaciones en los procesos de aplicación y sanción; se recomienda añadir GPS y telemetría en el futuro.