La creencia de Kathy Hilton en la 'dieta de Jell-O' generada por IA, se asocia con la insuficiente capacidad de los adultos mayores para evaluar información digital; sin embargo, las investigaciones muestran que este riesgo no está limitado por la edad. Los adultos de 60 años y más están más expuestos a contenido de salud erróneo en plataformas como Facebook, pero esto no se explica solo por el envejecimiento. La difusión de información errónea también está relacionada con el escepticismo, la religión, ideologías conservadoras y la desconexión con la ciencia.
Prevenir la difusión de información errónea sobre salud no debe limitarse a reconocer titulares falsos; también es necesario desarrollar habilidades para seleccionar fuentes confiables, identificar lenguaje emocional y reconocer expertos sospechosos. Es importante que las plataformas ofrezcan indicadores de confiabilidad en tiempo real y herramientas de comparación para ayudar a los usuarios a evaluar la información.
La insuficiente capacidad de los adultos mayores para evaluar información digital no es la única razón por la que creen en información errónea de salud; las plataformas y los usuarios deben asumir más responsabilidad en la selección de fuentes confiables y en prevenir la difusión de información errónea.
