Los investigadores de la Universidad Rice y la Universidad Northwestern anunciaron haber desarrollado una terapia de implante que contiene células encapsuladas productoras de leptina. El estudio, publicado en la revista Advanced Science, mostró resultados que indican una reducción del tiempo de adaptación del ritmo circadiano en ratones y monos similares a humanos.
La terapia implica modificar genéticamente células humanas de epitelio pigmentario retinal para que produzcan leptina y aislar estas células dentro de diminutas esferas de alginato. Tras la inyección subcutánea, los niveles circulantes de leptina aumentan temporalmente; en ratones, la adaptación a un desfase de cuatro horas fue un 50 % más rápida que en el grupo de control, mientras que en los monos, la adaptación a un desfase de seis horas se redujo aproximadamente un día.
Las células permanecen activas durante varios días y luego mueren de forma natural, lo que convierte al tratamiento en una intervención a corto plazo y reversible; no se reportaron toxicidad ni efectos adversos en la calidad del sueño en los animales. Los investigadores planean estudios adicionales para comprender mejor la conexión leptina‑circadiano y desarrollar versiones ajustables.
