Desde principios de 2024, se han registrado más de 3.800 incendios forestales en California, el más grande de los cuales ha quemado más de 28.000 hectáreas en el condado de Lassen. Estos incendios son alimentados por una combinación de factores climáticos, ambientales y humanos, como el aumento de las temperaturas, la extracción de humedad de las plantas y el suelo, y las noches cálidas. En Australia, la posible aparición de El Niño y el Dipolo del Océano Índico podría crear condiciones peligrosas similares en el sur y el este.