Un aire acondicionado tipo ventana está diseñado generalmente para instalarse en ventanas que se abren verticalmente. Colocarlo de lado en una ventana corredera horizontal afecta negativamente el rendimiento del aparato.

El aceite dentro del aparato se distribuye en el compresor gracias a la gravedad; en posición lateral este aceite se desplaza, reduciendo la lubricación y acelerando el desgaste de las piezas. Además, la instalación lateral impide el flujo adecuado del agua de condensación, provocando fugas y acumulación de humedad; la falta de estabilidad también genera un riesgo de seguridad.

Se puede optar por un aire acondicionado de tipo casement fabricado específicamente para ventanas correderas, o por un modelo portátil; además, algunos usuarios intentan una instalación lateral DIY cubriendo el espacio con una lámina de plexiglás, aunque este procedimiento requiere habilidades avanzadas. Incluso con una instalación correcta, es esencial vigilar el funcionamiento del aparato para prevenir fallas tempranas y problemas de seguridad.