Interlune, con sede en Seattle, anunció que ha iniciado un estudio de viabilidad para evaluar los depósitos de helio‑3 en la superficie de la Luna. La empresa señala que este isótopo podría ser una fuente potencial de energía y busca probar si el concepto minero es práctico.

En el regolito lunar, la concentración de helio‑3 se encuentra en torno a una de cada 10‑20 mil millones de partículas en suelos ricos en titanio, y es mucho mayor que en la Tierra. Sin embargo, esta baja densidad obliga a procesar grandes volúmenes de suelo para obtener cantidades significativas del isótopo.

Los expertos sostienen que el helio‑3 podría usarse a largo plazo para la generación de energía mediante fusión, mientras que a corto plazo destaca su aplicación en refrigeración a ultra‑bajas temperaturas, investigación médica y detección de neutrones. No obstante, la falta de infraestructura y los altos costos se consideran los principales obstáculos para la minería comercial.