El Telescopio de Mundos Habitables (HWO) de la NASA, planeado para su lanzamiento en la década de 2040, estará diseñado específicamente para encontrar planetas habitables y caracterizar sus atmósferas. Este telescopio utilizará rayos infrarrojos, ópticos y ultravioleta para detectar planetas rocosos que orbitan en las zonas habitables (HZ) alrededor de las estrellas. Para que el telescopio logre su objetivo, es necesario controlar con precisión el frente de onda de la luz. Investigadores del centro CREOL de la UCF están trabajando en el desarrollo de esta tecnología.
El proyecto PEEPSS, financiado por la NASA y con una duración de tres años, tiene como objetivo desarrollar y probar sistemas prototipo para evitar que la luz de las estrellas suprima las señales de los planetas. En la UCF, un equipo de expertos en fibra óptica y fotónica, liderado por el Prof. Stephen Eikenberry, está trabajando en el desarrollo de esta tecnología. Eikenberry explica la importancia de este trabajo: 'Que un planeta esté en la zona habitable significa que orbita cerca de su estrella, lo que implica que el planeta está bajo la luz de una estrella 10 mil millones de veces más brillante'.
La tecnología PEEPSS utiliza un dispositivo llamado 'fotónica de agarre' que divide la luz entrante en canales ópticos individuales. Esto se utiliza para preservar la información de brillo y fase de la luz, que luego se emplea con una técnica llamada 'imagen inspirada en el cuántico' para mejorar la resolución de la imagen y filtrar el efecto de la luz de las estrellas. Esta tecnología permite detectar y corregir errores ópticos en el plano focal del telescopio después del coronógrafo, al detectar directamente el frente de onda.
