El Laboratorio de Investigación de la Armada de EE.UU. (NRL) ha desarrollado reactores basados en biopelículas que permiten que microorganismos se adhieran a superficies diseñadas por ingeniería y realicen producción prolongada. Este sistema ofrece una alternativa para la fabricación de materiales críticos, como medicamentos, bioplásticos y componentes de munición, eliminando la necesidad de grandes tanques de fermentación y reduciendo el consumo de energía y el tamaño del equipo.

Los investigadores producen reactores personalizados mediante impresoras 3D y buscan integrar el proceso de separación final dentro de la matriz del reactor. De esta manera, la producción, recolección y concentración del producto ocurren en un solo sistema, reduciendo costos y aumentando la eficiencia.

Trabajar con microorganismos que crecen en agua de mar elimina la necesidad de agua dulce, ampliando su uso en regiones remotas o durante operaciones militares. El laboratorio ha integrado esta tecnología en una unidad móvil dentro de un contenedor estándar, sentando las bases para futuros sistemas de producción distribuida.