Los datos del James Webb Uzay Teleskopu (JWST) revelan una "estrella de agujero negro" que ilumina cómo podrían haberse formado los agujeros negros que crecieron rápidamente en los primeros momentos del universo. Este objeto fue identificado en un estudio llevado a cabo por el Instituto Austriaco de Ciencia y Tecnología (ISTA) y colaboraciones internacionales, y se considera la "estrella de agujero negro" más antigua observada, correspondiente a 660 millones de años después del Big Bang.

Se piensa que el gas denso que rodea la estrella de agujero negro permitió que este objeto creciera rápidamente en los primeros tiempos del cosmos. Este hallazgo sugiere que los "pequeños puntos rojos" observados en el inicio del universo podrían haberse formado mediante un mecanismo similar. Sin embargo, aún no se comprende completamente cómo se originó y evolucionó este objeto.

Se cree que este descubrimiento podría aportar nueva información sobre la formación de los "pequeños puntos rojos" y otros objetos similares observados en los primeros momentos del universo. Además, se continúa investigando cómo este objeto podría estar relacionado con los "cuásares problemáticos" observados también en esa época.