En Japón, el problema anual de alergias que afecta a más del 40 % de la población se está abordando con un plan anunciado por el gobierno en 2023. El objetivo es talar 750 000 hectáreas de árboles de sugi y hinoki para reducir la fuente de polen y plantar variedades que produzcan poco o ningún polen.
Los investigadores han desarrollado más de 30 variedades de sugi de bajo contenido de polen o sin polen; en regiones como Toyama se plantan anualmente 100 000 plántulas. El Ministerio de Bosques está talando actualmente 50 000 hectáreas de árboles al año y planea aumentar la producción de madera de 12 millones a 16 millones de metros cúbicos.
La mayoría de los árboles a talar tienen más de 20 años y abarcan un total de 4,3 millones de hectáreas; se busca una reducción del 20 % en esta zona para 2033. Sin embargo, la escasez de mano de obra y la necesidad de inspeccionar individualmente las plántulas sin polen son dificultades que limitan el avance del plan.
