El CEO de Nvidia, Jensen Huang, permaneció dos días en Tokio en julio de 2024 para apoyar la visión japonesa de inteligencia artificial física (physical AI). Durante la visita, firmó colaboraciones con las principales empresas japonesas de robótica y manufactura y respaldó los esfuerzos del país por construir su propia infraestructura de inteligencia artificial. El gobierno japonés tiene como objetivo desarrollar un modelo de IA que utilice datos locales y se enfoque en las capacidades lingüísticas en japonés, mediante el proyecto Noetra, que comenzará en 2026 y se extenderá hasta 2030.

El proyecto Noetra se basa en el "centro de datos Vera Rubin AI factory", cuya finalización está planeada para 2028. Esta instalación proporcionará 140 megavatios de potencia con 13.750 CPUs Vera y 27.500 GPUs Rubin, y se utilizará para entrenar el modelo de IA japonés. Japón busca mantener esta infraestructura bajo su control para establecer un ecosistema de inteligencia artificial independiente de Estados Unidos y China.

Además, empresas como Fanuc, Yaskawa, Honda y Sony han comenzado a integrar el modelo Cosmos 3 Edge de Nvidia en sus sistemas robóticos. Toyota utiliza tecnologías de Nvidia en sus líneas de producción y en sus software vehiculares. Japón tiene como meta utilizar 10 millones de robots con inteligencia artificial en la industria para 2040 y captar más del 30% del mercado global de IA y robótica.