Una nueva investigación realizada en Australia muestra que jugar ayuda a reducir el estrés de las madres. Según el estudio, jugar permite a las madres desconectarse psicológicamente de su rol materno, relajarse y adquirir nuevas habilidades. Sin embargo, las responsabilidades maternas y la culpa limitan el control y el proceso del juego.
En la investigación, se examinaron cuatro dimensiones en las que las madres experimentan los efectos reductores del estrés al jugar: desconexión psicológica, relajación, maestría y control. La mayoría de las madres indicaron que jugar mejora su salud mental y reduce el estrés. Sin embargo, factores como las responsabilidades maternas y la culpa limitan el control y el proceso del juego.
El estudio muestra que jugar puede ayudar a reducir el estrés de las madres, pero la carga de la maternidad y la culpa limitan este beneficio. Se recomienda a los desarrolladores de juegos que creen diseños más flexibles para hacer el juego más accesible para las madres.
