El piloto italiano Kimi Antonelli, en su segunda temporada en la Fórmula 1, exhibió un rendimiento sin rivales y se convirtió en el campeón mundial más joven de la historia del deporte. Su padre, Marco Antonelli, ex piloto, relató que cuando su hijo tenía 10 años controlaba un Lamborghini en el circuito de Adria con un dominio perfecto del coche, momento en el que comprendió que poseía un talento especial.