El piloto de Mercedes Kimi Antonelli terminó tercero en el Gran Premio de la Ciudad de México el domingo y, a los 20 años, batió el récord del campeón mundial más joven de la Fórmula 1.
Aunque quedaban aún las últimas cuatro carreras de la temporada, el título se decidió de forma anticipada. En la fiesta organizada por el equipo en México, Antonelli confesó que, a pesar de su vida sin alcohol, «en una noche tan especial tenía que ir a fondo», divirtiéndose hasta el amanecer y admitiendo que al día siguiente le costó mucho despertarse.
Su padre y sus amigos también participaron en los festejos, que fueron definidos como «la mejor manera de celebrar un día tan especial».
