La Armada de EE. UU. firmó con Boeing un contrato de precio fijo con incentivos por 562 millones de dólares para iniciar la producción inicial a baja cadencia (LRIP) del avión no tripulado MQ-25A Stingray.

El contrato contempla la entrega de tres unidades LRIP Lote 1 del MQ-25A y financiación de componentes para el Lote 2; las primeras entregas están previstas para 2029.

El MQ-25A asumirá la misión de reabastecimiento en vuelo de los cazas F/A-18 Super Hornet de la Armada de EE. UU., permitiendo que estos aviones se concentren en misiones de ataque.