El aficionado a la electrónica Xcott Craver ha construido una versión electrónica de la concertina de tipo anglo, habitual en los cantos de marineros.
Los dos cuerpos de madera del instrumento se han fijado, eliminando por completo el fuelle tradicional, y la detección de presión se ha delegado a una celda de carga.
Así, la fuerza aplicada por el músico se convierte en señal digital para generar el sonido.
