Científicos y observadores advierten de que la contaminación lumínica artificial está devorando rápidamente el cielo nocturno. Según un informe basado en datos de 2011-2022, el brillo medio del cielo nocturno aumentó un 9,6 % al año, lo que significa que la luminosidad se duplica cada ocho años. La causa son tanto las tecnologías de iluminación LED en tierra como la reflexión de la luz solar por los satélites en órbita.