La creatina, un suplemento comúnmente utilizado para aumentar la fuerza muscular, también puede funcionar como fuente de energía para las células dendríticas del sistema inmunológico. Estas células son fundamentales para reconocer las células cancerígenas y activar las células T. Los investigadores observaron que el transportador de creatina era más activo en las células dendríticas dentro de los tumores, y que sin este transportador, las células tenían una menor capacidad para sobrevivir y activar las células T.

En modelos de ratones, el suplemento de creatina ralentizó el crecimiento del tumor y aumentó la cantidad y la actividad de las células dendríticas. Estos hallazgos sugieren que la creatina no solo apoya a las células T, sino a todo el sistema inmunológico subyacente. Los investigadores creen que este mecanismo podría mejorar el éxito de las terapias inmunológicas contra el cáncer, que actualmente solo son efectivas en el 20-40% de los pacientes.

Hasta ahora, los datos se basan en resultados de laboratorio y modelos de ratones. Se están planeando ensayos clínicos en humanos, en los que se agregarán suplementos de creatina a los tratamientos de inmunoterapia actuales para evaluar sus efectos. Aunque la creatina se considera generalmente segura, es importante considerar la condición de salud individual de cada paciente y cualquier suplemento debe ser tomado bajo supervisión médica.