Investigadores de la Universidad de Florida, liderados por Youngsup Song del departamento de ingeniería mecánica y espacial, realizaron un experimento para estudiar la ebullición de nitrógeno líquido en condiciones de baja gravedad, revelando un comportamiento inesperado. El estudio podría ofrecer una solución al problema de mantener estables los combustibles criogénicos durante largos períodos en misiones espaciales.

En los experimentos, la ebullición en microgravedad aumentó la transferencia de calor en ciertas condiciones, pero el flujo de calor máximo que la superficie podía manejar de manera segura disminuyó aproximadamente un 65%. Los investigadores señalaron que, debido a la falta de gravedad, las burbujas permanecen más tiempo en la superficie calentadora, formando una capa muy fina de líquido que acelera la conducción de calor. Estos resultados se obtuvieron en superficies de dióxido de silicio extremadamente lisas a nivel atómico.

Los hallazgos permiten aislar el efecto de la topografía superficial en la ebullición, lo que facilita el desarrollo de diseños de superficies aplicables a tanques de almacenamiento reales. Sin embargo, dado que los experimentos se realizaron solo en superficies muy lisas, aún no se ha demostrado si estos diseños tendrán el mismo rendimiento en las superficies internas de los vehículos espaciales actuales. Los trabajos futuros buscarán probar estos diseños en un entorno de vuelo espacial.