Los autores Robert Muggah e Ilona Szabó de Carvalho afirman que la tala ilegal, la minería de oro y el comercio de tierra negra generan una economía criminal anual de entre 110.000 y 281.000 millones de dólares, e incluso de hasta un billón de dólares, y que ese dinero se blanquea mezclándolo con el comercio legítimo. El contrabando de hasta 25.000 metros cúbicos de madera desde la Amazonía brasileña hacia Europa y Estados Unidos, el papel de las refinerías de oro y los documentos falsos, y la expansión de las rutas del narcotráfico hacia el oro y la tierra negra demuestran que el problema no se limita a la competencia de los guardabosques.