Desde febrero de 2026, cuando estalló la crisis de Ormuz tras la guerra entre Estados Unidos e Irán, Reino Unido ha eliminado la necesidad de importar gas por valor de 5.900 millones de libras gracias a la producción récord de electricidad de parques eólicos y solares. En los primeros nueve meses de 2026, la eólica y la solar cubrieron el 41 % de la demanda eléctrica del país, mientras que la cuota del gas cayó al 25 % y la generación en centrales de gas se redujo casi un 10 % interanual. Este aumento de energía limpia evitó que Reino Unido tuviera que importar más de 100 buques metaneros adicionales de GNL.