Viking 1 fue el primer vehículo espacial en aterrizar con éxito en Marte. Fue lanzado en 1975 por la NASA como parte de una de las dos misiones Viking destinadas a buscar evidencia de vida. Cada misión Viking consistía en un orbitador y un aterrizador. El orbitador de Viking 1 tomó fotografías de la superficie de Marte para ayudar a determinar dónde aterrizar el aterrizador.

Cuatro años después, el orbitador se agotó debido a la falta de propelente para controlar su actitud, lo que obligó a la NASA a cerrarlo. El aterrizador, por otro lado, continuó realizando observaciones científicas hasta 1983.