Malasia, que introdujo en el mercado bonos compatibles con la Sharia en 1997, demostró en un período de 20 años que estos bonos no reemplazaron a los bonos tradicionales, sino que ampliaron el acceso a la financiación al atraer nuevos inversores. Un estudio liderado por el profesor de negocios de la UC Riverside, Jean Helwege, mostró que estos bonos, con un volumen anual de hasta 20.000 millones de dólares, contribuyeron al crecimiento de la economía de Malasia.

Los bonos compatibles con la Sharia, aunque están estructurados con reparto de ganancias o financiación basada en activos en lugar de pagos de intereses, ofrecen rendimientos similares a los bonos tradicionales. Los investigadores encontraron que estos bonos atrajeron nuevos inversores, aumentando la cantidad total de capital y fortaleciendo los mercados financieros de Malasia. El estudio mostró que los mercados financieros pueden expandirse con nuevos productos y unir diferentes grupos de inversores.

El estudio reveló que los bonos compatibles con la Sharia en Malasia pasaron de un volumen anual de 2.500 millones de dólares a finales de los años 90 a 20.000 millones de dólares en 2017. Mientras tanto, el volumen de bonos tradicionales se mantuvo entre 7.200 y 10.800 millones de dólares. Esta tendencia mostró que los bonos compatibles con la Sharia pasaron de ser una opción de financiación de nicho a convertirse en una fuente líder de financiación empresarial.