El comandante del Mando de Ataque Global de la Fuerza Aérea de EE. UU., general Stephen L. Davis, anunció que se extenderá la vida útil de los bombarderos B-1 Lancer y B-2 Spirit.

La decisión se tomó para preservar la preparación de la flota hasta que el B-21 Raider, cuya entrega a la Base Aérea de Ellsworth está prevista para 2027, alcance la plena capacidad operativa.

La Fuerza Aérea planea reemplazar ambos bombarderos por el B-21 durante la próxima década, pero mientras tanto continuarán la modernización y la inversión en las plataformas actuales.