El Laboratorio Nacional Oak Ridge, dependiente del Departamento de Energía de EE. UU., aceleró el desarrollo de plantas capaces de acumular minerales críticos gracias a un sistema de IA basado en agentes (el co‑científico OPAL) que utiliza el superordenador Frontier. La primera prueba se realizó en pennycress de rápido crecimiento que aumentan la acumulación de níquel.

OPAL recopiló 24 000 observaciones de 360 plantas de pennycress, reduciendo el tiempo de análisis de más de 1 000 características físicas de cientos de horas a unos pocos minutos. El sistema identificó las variedades con mayor tolerancia al níquel, los marcadores de etapa temprana que predicen el crecimiento, la resistencia al estrés y la acumulación final de minerales.

Se indica que la Fosfotemin aún se encuentra en fase de laboratorio y que podría aplicarse en yacimientos de baja ley y en tierras marginales. Los investigadores planean escalar el proceso en el siguiente paso apoyando a las plantas con ingeniería microbiana y de proteínas.