Una nueva simulación realizada por investigadores del Caltech muestra que el proceso por el cual el Sol se convertirá en una gigante roja dentro de unos 5.000 millones de años y engullirá a los planetas interiores también alterará el destino de los gigantes gaseosos del sistema exterior, como Júpiter y Saturno.

A medida que el Sol pierda masa, las órbitas de los gigantes gaseosos se expandirán, pero esta expansión creará inestabilidad orbital y provocará que los planetas sean 'expulsados' del sistema.

Esta situación derriba la suposición de que los gigantes gaseosos sobrevivirían al menos 100.000 millones de años.