La nave espacial MESSENGER de la NASA inició un viaje histórico el 3 de agosto de 2004 como el primer vehículo en entrar en la órbita de Mercurio. Tras llegar a su destino en 2011, la nave realizó importantes descubrimientos, como el tamaño masivo del núcleo de Mercurio y la posible presencia de depósitos de hielo en sus regiones polares.
MESSENGER utilizó la fuerza gravitacional de Venus y Mercurio para escapar de la atracción del Sol, completando 15 órbitas alrededor del astro. Este viaje permitió el estudio de la superficie y el entorno de Mercurio.
La misión de MESSENGER concluyó en 2012 y en 2015 fue impactada contra Mercurio. Actualmente, la misión BepiColombo, un proyecto conjunto de Japón y la Agencia Espacial Europea, ha enviado dos orbitadores a Mercurio, que llegarán a su destino en noviembre de 2023.
