La nave espacial Psyche de la NASA utilizó una asistencia gravitacional a 4.609 kilómetros de Marte en mayo, aumentando su velocidad en 1.000 millas por hora para acelerar su viaje hacia su objetivo principal: el asteroide rico en metal llamado Psyche. Durante el sobrevuelo, las cámaras de la nave capturaron una serie temporal de imágenes de cráteres, casquetes polares y la delgada atmósfera de Marte.

Todos los instrumentos científicos a bordo fueron probados durante el paso. El espectrómetro de rayos gamma y neutrones confirmó su funcionalidad al detectar neutrones emitidos por Marte. El magnetómetro registró por primera vez una señal de choque de arco (bow shock) generada por la interacción del viento solar con el entorno magnético de Marte. La cámara multiespectral dual detectó las pequeñas lunas de Marte, Phobos y Deimos —una práctica útil para futuras búsquedas de lunas potenciales alrededor del asteroide Psyche.

Tras el sobrevuelo de Marte, Psyche continúa su viaje con su sistema de propulsión eléctrica solar, con el objetivo de llegar a su destino en el verano de 2029. Todos los sistemas operan normalmente, y el equipo de misión confirmó que la nave se encuentra en perfecto estado y avanza según lo planeado.