En 2024‑2025, los grandes empleadores obligaron a sus empleados a volver a la oficina. Empresas como Amazon, JPMorgan Chase y Dell reinstauraron el trabajo presencial a tiempo completo como obligatorio. Esta ola puso de manifiesto que las compañías deben enfocarse más en el factor humano que en las inversiones tecnológicas.

Una investigación de Gartner reveló que casi dos tercios de los líderes de RRHH experimentaron tensiones internas. El 80 % de las empresas reportó pérdida de talento; al mismo tiempo, el tiempo obligatorio en la oficina aumentó un 12 % mientras la participación real solo subió entre 1 % y 3 %. Los empleados registraron su entrada y acudieron a la oficina, pero la motivación y el compromiso no aumentaron.

Según el autor, la base del cambio radica en transiciones individuales; la transformación organizacional no ocurre sin que las personas modifiquen sus hábitos. Herramientas como 4L‑Matrix ayudan a medir competencias y potencial para seleccionar a los gerentes adecuados, pero la tecnología por sí sola no puede dirigir el comportamiento humano. Es indispensable que los líderes consideren las motivaciones de amor, poder y dinero de los empleados.