El 20 de julio de 1976, el lander Viking 1 de la NASA aterrizó con éxito en la superficie de Marte y tomó inmediatamente la primera fotografía de su superficie. Esta imagen fue la primera evidencia permanente y nítida obtenida tras intentos anteriores fallidos. La misión Mars 3 de la Unión Soviética había aterrizado en 1971, pero perdió la comunicación en menos de dos minutos.

Viking 1 operó mucho más allá de su duración planificada de 90 días, funcionando más de seis años y estudiando la atmósfera, la estructura del suelo y el clima de Marte. Junto con su orbitador, esta misión mostró por primera vez a la humanidad la verdadera superficie de Marte y materializó la imaginación científica.

Cincuenta años después, las exploraciones de Marte continúan con rovers, pero la primera imagen de Viking 1 dejó una huella duradera como un punto de inflexión en la investigación espacial. Esta fotografía no es solo una imagen, sino una prueba concreta del deseo de la humanidad de alcanzar otro planeta.