La senadora Warren, en una carta dirigida al secretario de Salud Robert F. Kenney Jr., calificó la respuesta del gobierno federal al brote como "un desastre".

Cuestionó los intentos de Taylor Farms de obstaculizar los esfuerzos federales para suspender la venta de productos vinculados al brote.

Las donaciones de la empresa a la administración Trump y sus actividades de lobby también generan interrogantes.