Los enfoques hacia la salud sexual y reproductiva están siendo criticados por estar moldeados desde la perspectiva de los países ricos. Las experiencias y comprensiones culturales del Sur Global están aportando una nueva perspectiva a las investigaciones, políticas y prácticas de salud sexual. Estas perspectivas van más allá de los enfoques tradicionales como la prevención de enfermedades y la planificación familiar, e incluyen conceptos como el placer sexual y la salud integral.

Mientras los marcos de salud sexual del Norte Global determinen lo que se acepta como libertad sexual, placer o salud, los programas e intervenciones pueden seguir siendo incompletos, excluyentes e incluso perjudiciales. Por ejemplo, en Sierra Leona, el financiamiento internacional para el VIH ha reconfigurado las prioridades de salud del país, pero a pesar de la baja prevalencia del VIH, ha limitado la priorización de otros problemas de salud urgentes.

Las perspectivas del Sur Global están trazando un nuevo mapa de ruta para la salud y los derechos sexuales y reproductivos (SRHR). Por ejemplo, la investigadora maorí Ngāhuia Murphy, basándose en las cosmologías maoríes y las experiencias menstruales, critica cómo los relatos coloniales han enmarcado la menstruación como algo sucio o vergonzoso, causando daño a las mujeres.