La orden de Donald Trump de dividir la vacuna MMR en tres inyecciones separadas para reducir el número de vacunas infantiles también recibió una dura respuesta de las empresas farmacéuticas. El grupo de la industria farmacéutica, que representa a grandes empresas como PhRMA, GSK y Pfizer, declaró que la orden no tiene base científica y que perjudica la política de vacunación de EE.UU. La forma combinada actual de la vacuna MMR ha demostrado ser extremadamente segura, eficaz y útil según décadas de datos.
Para que se cumpla la orden de Trump, las empresas farmacéuticas tendrían que invertir mucho en el desarrollo, prueba y lanzamiento de nuevas vacunas. Sin embargo, estas inversiones se realizarían sin ninguna justificación científica y actualmente no existen en EE.UU. vacunas individuales contra el sarampión, la paperas y la rubéola. Por lo tanto, la aplicación de la orden no parece factible en la práctica.
La orden de Trump también recibió duras críticas de las comunidades de salud y medicina. La Academia Americana de Pediatría declaró que la orden no solo es decepcionante, sino también un paso que pone en peligro la salud de los niños. La Academia ha presentado una demanda contra Trump y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., por sus políticas antivacunas sin base científica.
