Investigadores del Instituto Nacional de Investigación Ambiental y la Universidad de Tokio publicaron un estudio en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health, en el que siguieron durante 7,5 años a 11.224 personas de entre 65 y 84 años que viven en Tokio.
Al inicio del estudio, el 8,6% de los participantes tenían un perro, el 22,6% habían tenido uno en el pasado y el 68,8% nunca habían tenido un perro. Durante el seguimiento, 1.989 personas desarrollaron demencia que requería cuidados.
Se encontró que la tenencia actual de un perro reducía el riesgo de demencia en un 48% comparado con no tener perro. Sin embargo, no se observó una efecto protector significativo en aquellos que habían tenido un perro en el pasado.
