Un estudio liderado por Penn State reveló que las abejas pueden aprender a asociar nuevos olores con la reina en lugar de reconocer los feromonas de la reina desde el nacimiento. Los investigadores marcaron a las reinas de abejas borrachas (buff-tailed bumblebee) con olores de flores, lo que permitió que las abejas obreras asociaran estos olores con la reina. Los resultados mostraron que las abejas preferían en un 74% el olor asociado a la reina.
El estudio demostró que el comportamiento social de las abejas es más flexible y adaptable de lo que se pensaba. Los investigadores descubrieron que el aprendizaje del olor de la reina también influye en el comportamiento reproductivo de las abejas. Sin embargo, esta interacción fue más evidente cuando las abejas recibieron otras señales relacionadas con la reina.
Los investigadores continúan estudiando cómo el aprendizaje del olor de la reina afecta el comportamiento reproductivo de las abejas en diferentes contextos.
