Hasta 2050, la transición hacia dietas saludables, la adopción de prácticas agrícolas eficientes y la reducción a la mitad del desperdicio de alimentos podrían reestructurar radicalmente la agricultura global. Según un nuevo modelo, estos cambios podrían reducir el valor global de la producción ganadera en 630.000 millones de dólares. Especialmente la producción de animales rumiantes como vacunos, ovejas y cabras podría disminuir un 70%, lo que llevaría a una reducción de hasta 400 millones de animales a nivel mundial.
En contrapartida, la producción de productos vegetales como verduras, frutas, frutos secos y legumbres podría aumentar un 57%, generando un crecimiento de 890.000 millones de dólares. Este cambio podría reducir el uso de tierras agrícolas en un 6%, ayudando a preservar bosques y ecosistemas naturales. Las emisiones directas de CO2 relacionadas con la agricultura podrían disminuir un 85%.
Sin embargo, estos efectos varían según el país. En Estados Unidos, la producción ganadera caería un 73%, mientras que los productos vegetales aumentarían un 20%. En la India, la producción vegetal crecería un 65% y la ganadera solo disminuiría un 8%. En Europa, el valor total de la agricultura caería un 35%. Los investigadores enfatizan que estos escenarios no son meras predicciones, sino una guía para el futuro. Iniciar políticas hoy podría hacer más justa la transición para las comunidades agrícolas.
