En la columna 'The Next Layer' de Hackaday, se afirmó que el rendimiento de las impresoras 3D FDM de clase consumidor ha llegado ya en gran medida al pico y que las mejoras adicionales son limitadas. El artículo destaca que la alta resolución y la impresión rápida que ofrecen los dispositivos de nueva generación ahora se encuentran con los límites mecánicos.
En los últimos años, técnicas como el input shaping y la cinemática CoreXY mejorada han acercado la calidad de impresión FDM a los niveles de SLA; la impresión en color y los modelos con herramienta intercambiable (tool‑changing) también se han vuelto accesibles para usuarios domésticos, no solo para el sector profesional. Sin embargo, la diferencia entre un modelo de 2020 y uno de 2026 es mucho más estrecha en comparación con los avances de la década anterior.
No obstante, la innovación no se ha detenido por completo. Las tecnologías basadas en UV y SLS (Selective Laser Sintering) prometen mayor detalle y variedad de materiales, buscando ir más allá de FDM. Además, las funciones avanzadas de FDM han comenzado a aparecer en dispositivos más asequibles, lo que facilita a los usuarios la adopción de diferentes métodos de impresión.
