Una investigación realizada en Baltimore ha revelado que las olas de calor nocturnas prolongadas aumentan las hospitalizaciones por asma. Los investigadores combinaron los datos de 695 niños y 819 adultos hospitalizados por asma en los hospitales Johns Hopkins entre 2016 y 2022 con datos de temperatura a nivel de barrio. Estos datos de alta resolución permitieron detectar más eventos de calor que los datos de las estaciones meteorológicas nacionales.

La investigación mostró que las olas de calor nocturnas prolongadas aumentan el riesgo de hospitalizaciones por asma y que este efecto es más pronunciado en los barrios socialmente vulnerables. Las actuales alertas de calor extremo de Baltimore solo tienen en cuenta las temperaturas diurnas y, por lo tanto, ignoran el riesgo nocturno.

Los investigadores recomiendan que las alertas de temperatura de Baltimore se fortalezcan para reflejar también las temperaturas nocturnas y los riesgos a nivel de barrio. Esto podría ayudar a reducir los riesgos para la salud de las personas que viven en barrios afectados por las islas de calor.