Las ondas magnéticas se definen como ondas colectivas de espines. A diferencia del movimiento de carga eléctrica utilizado en dispositivos electrónicos, los dispositivos magnéticos utilizan estas ondas colectivas de excitación magnética para transportar señales. Los investigadores han logrado que las ondas magnéticas creen sus propios ritmos y se bloqueen con señales externas.

Esto permite que los dispositivos magnéticos sean más estables y controlables. Se utilizó el método de bombeo paramétrico para hacer que las ondas magnéticas interactúen con una señal de microonda externa. Se utilizó una guía de ondas de granate de hierro y triyum (YIG) de 100 nanómetros de grosor y dos pequeñas antenas de microonda acopladas.

En casos donde el campo magnético era de 0,11 teslas, se produjo un modo espontáneo de 5,766 GHz con un bombeo de 5,53 GHz. Esto muestra que los dispositivos magnéticos pueden funcionar en un rango de frecuencia más amplio.