El geólogo Yang Li de la Universidad de Pekín y su equipo, mediante un nuevo estudio geológico, han revelado que las reservas de tierras raras del depósito de Bayan Obo en China, a profundidades de 500‑1000 m, podrían ser varias veces mayores que las estimaciones actuales.
El estudio muestra que el yacimiento se formó por dos oleadas de carbonatación ocurridas hace 1320 y 430 millones de años, procesos que generaron una mineralización intensa en las profundidades. Según mediciones superficiales, incluso en zonas poco profundas existen recursos potenciales de 333 millones de toneladas métricas.
Los geólogos subrayan que la extracción de mineral a gran profundidad implica riesgos técnicos, altos costos y un procesamiento complejo, por lo que la rentabilidad económica no está garantizada. Debido a la baja calidad del mineral, China sigue dependiendo de importaciones para elementos críticos como el niobio.
