LeBron James dejó Los Angeles Lakers este verano y se unió a los Philadelphia 76ers con un contrato de 2 años y 8 millones de dólares. En su propio programa de podcast enumeró tres razones principales para la decisión: la estrecha amistad de años con Tyrese Maxey y el hecho de que Maxey fuera de los primeros en llamarle cuando anunció que se convertía en agente libre, la incorporación inesperada de Jaylen Brown al equipo, y el objetivo de Joel Embiid de conseguir el campeonato que aún no ha ganado, para lo que James aspira a ser la "última pieza pequeña".