La comunidad Huaulu de la isla de Seram, en Indonesia, colaboró con científicos y el gobierno para proteger la población local del kakadu de cresta salmón, una especie en peligro de extinción, utilizada en la ceremonia sagrada Cidaku. Ahora, las ceremonias incluyen galebas naturales desgastadas recolectadas de centros de rescate de vida silvestre.

El nuevo formato de la ceremonia fue reconocido oficialmente por el gobierno de Indonesia como una solución válida. Los investigadores demostraron que la cultura tradicional y la conservación de la vida silvestre no están en conflicto, sino que se complementan. La comunidad Huaulu logró así mantener sus tradiciones sagradas y contribuir a la conservación de la población de kakadus.

El estudio muestra que los esfuerzos de conservación liderados por comunidades indígenas pueden ser un camino más efectivo para la protección de la vida silvestre. Los investigadores sugieren que este modelo podría aplicarse en situaciones similares en todo el mundo.