Linus Torvalds, al abordar un problema de coincidencia de memoria en el controlador gráfico Intel Xe, señaló que se benefició en gran medida de la inteligencia artificial. La corrección, que reemplaza la función defectuosa "round_up()" por "round_down()", se añadió al núcleo Linux 7.3 y será trasladada también a las ramas estables.

El problema surgió por un cálculo incorrecto del límite de vRAM disponible y la constante reinicialización del gestor de sesiones GDM. La solución se logró mediante una única línea de corrección después de 24 parches intermedios y 18 reinicios del núcleo; durante este proceso, la IA aportó código y análisis como soporte.

La IA marcó ocasionalmente el problema como irresoluble y sugirió redactar un informe, pero gracias a la insistencia de Torvalds el error fue finalmente identificado. Esta experiencia muestra que la IA puede asistir en el proceso de depuración, aunque la supervisión humana sigue siendo crucial.