En una investigación de tres años realizada en la región de Mongolia Interior, China, se determinó que los herbívoros, mediante cambios poblacionales en momentos distintos, son los principales mantenedores del equilibrio de la red trófica entre plantas, herbívoros y depredadores. La disminución de una especie de herbívoro es compensada por el aumento de otra, lo que suaviza las fluctuaciones en las poblaciones de plantas y depredadores.
Los herbívoros actúan como un amortiguador biológico entre las plantas y los depredadores, regulando el consumo de vegetación y proporcionando una fuente constante de alimento para los depredadores, lo que aumenta la estabilidad general del ecosistema. Los investigadores destacan que este efecto no se limita a la función de consumo de los herbívoros, sino que también refleja su capacidad para mantener el equilibrio ecológico.
El estudio examinó este mecanismo en ecosistemas de pastizales, pero los investigadores planean realizar observaciones más prolongadas para determinar si estos hallazgos también se aplican a bosques y tierras agrícolas, y especialmente cuándo la capacidad amortiguadora de las poblaciones de herbívoros se debilita bajo el cambio climático.
