Los autores de The Talos Principle 3 afirman que la inteligencia artificial es esencialmente una máquina de plagio y que amenaza el trabajo de los guionistas de videojuegos.
Los autores señalan que la calidad de los textos generados por IA es baja ("en el mejor de los casos 3/10") y que las afirmaciones de empresas como DeepMind están excesivamente exageradas.
Además, recuerdan que la pérdida de empleo no solo está relacionada con la tecnología, sino con el desequilibrio entre capital y trabajo, y advierten que los LLM no deben confundirse con verdadera inteligencia artificial.
